miércoles, 5 de septiembre de 2007

Javi Villa quiere volver a subir al podio


Racing Engineering y sus competidores en las GP2 series tienen cita este fin de semana con uno de los trazados con más historia del automovilismo mundial: el autódromo italiano de Monza, en las afueras de Milán.
Las carreras del Gran Premio de Italia significarán la antepenúltima prueba de una temporada realmente apasionante en la categoría antesala de la Fórmula 1. Un año lleno de igualdad y alternativas, en el que el piloto de Racing Engineering Javier Villa ha estado habitualmente entre los grandes protagonistas. Con tres victorias en su haber, Javi es ya uno de los favoritos en cada prueba de la GP2, y en Monza su objetivo no puede ser otro que volver a luchar por las primeras plazas para seguir manteniéndose en las posiciones altas de la clasificación.
Para su compañero de equipo, Marcos Martínez, la meta en Monza será, por su parte, seguir evidenciando los claros progresos al volante del GP2 que mostró en el difícil trazado de Istambul Park, donde completó su primera carrera de la categoría y avanzó notablemente en su aclimatación a un monoplaza tan exigente como es el Dallara, muy distinto a los F3 y World Series que había llevado hasta la fecha.
Con ambos pilotos, Racing Engineering y sus patrocinadores Repsol y Telefónica continuarán en Monza su decidida apuesta por un equipo 100% español. Un equipo formado, además, por dos jóvenes con enorme futuro que proceden directamente del programa de fórmula 3 de Racing Engineering y que en la GP2 están dando sus siguientes pasos camino de la máxima categoría del automovilismo. Una apuesta acertada, como los resultados se están encargando continuamente de demostrar, y que da cada vez mejores frutos lo que anima al equipo español y sus colaboradores a seguir en la misma línea de trabajo con el objetivo de terminar la temporada figurando en los puestos de cabeza de las GP2 series.
La rapidísima pista del parque de Monza sigue siendo todo un “templo de la velocidad” aunque las diferentes chicanes que se han ido intercalando en su trazado a lo largo de los años hayan cambiado en buena medida su carácter.
En todo caso, el circuito italiano es aun el lugar donde se alcanzan las máximas velocidades punta del campeonato, lo que unido a las bruscas frenadas para tomar sus ‘variantes’ y a los altos bordillos que las circundan, lo convierten en todo un desafío para los equipos a la hora de dar con una puesta a punto que permitan conjugar aspectos tan radicalmente opuestos. Si, por un lado, la mínima carga aerodinámica y la máxima rigidez a nivel de chasis y suspensiones, son fundamentales para ser rápidos en las largas rectas, por otro es necesario contar con una amortiguación que permita superar los “pianos” sin pérdida de adherencia y con un chasis equilibrado que absorba tanto las irregularidades del asfalto como las fuertes transferencias de masa que se producen en las fuertes apuradas de frenada que requiere Monza.
Un trabajo complicado que todo el equipo técnico de Racing Engineering afrontará con decisión ya desde la primera sesión de entrenos libres prevista para la mañana del viernes y que marcará el inicio de la novena reunión puntuable de la temporada 2007 de las GP2 series.

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